En el día de hoy, la Catedral de Sevilla conmemora la Fiesta de la Dedicación, una efeméride de profundo significado que celebra la consagración del Templo al culto católico.
Esta celebración resalta el papel de la Catedral como centro neurálgico de la actividad sacramental, pastoral y catequética. Su actividad diaria y sus actos religiosos son el motor de la liturgia y el crecimiento espiritual durante todo el año.
La historia de la Dedicación está intrínsecamente ligada a la figura de San Fernando. Tras la toma de la ciudad en 1248, se inició el proceso de restauración de la sede hispalense, marcando un renacimiento espiritual para la región:
- Nombramiento Episcopal: Por Bula del Papa Inocencio IV, fechada el 24 de junio de 1251, don Felipe, hijo de Fernando III, fue nombrado electo de Sevilla.
- La Consagración (1252): La solemne dedicación del templo tuvo lugar el 11 de marzo de 1252, otorgándose indulgencias a todos los fieles que participaron en tan histórico acontecimiento.
- Patrimonio Documental: Apenas unos días después, el 20 de marzo de 1252, el Rey Santo dotó económicamente al Cabildo por primera vez, un hecho certificado en el privilegio rodado que hoy se custodia en el Archivo Capitular.
En este aniversario, la Catedral de Sevilla renueva su compromiso con la misión evangelizadora, celebrando no solo su grandioso legado artístico e histórico, sino su vigencia como lugar de encuentro con Dios y casa de oración para todos.