La Catedral de Sevilla y la Iglesia Colegial del Divino Salvador, dos de los principales espacios religiosos y patrimoniales de la ciudad, mantienen una política de acceso que combina sostenibilidad económica y compromiso social. A través de un sistema de tarifas diferenciadas y gratuidades claramente definidas, el Cabildo metropolitano de Sevilla refuerza su objetivo de garantizar que el disfrute del patrimonio histórico y artístico no quede restringido por razones económicas.
Según la información oficial de tarifas vigente, el Cabildo contempla el acceso gratuito a la visita cultural para diversos colectivos, previa solicitud especial. Además, entre los beneficiarios de esta gratuidad se encuentran los naturales o residentes en la Diócesis de Sevilla, lo que refuerza el vínculo entre el monumento y su entorno social más cercano. Asimismo, pueden acceder sin coste los desempleados españoles, las personas con discapacidad igual o superior al 65 % y los menores de hasta 13 años, siempre que estos últimos vayan acompañados por un adulto.
En 2025, más de un 10% de los visitantes, 240.202, han accedido de forma gratuita a la visita cultural. Estas gratuidades se aplican tanto a la visita de la Catedral y la Giralda como a la Iglesia del Salvador, y forman parte de una estrategia de gestión que busca equilibrar la elevada demanda turística con el derecho de acceso cultural de la ciudadanía. Desde el Cabildo se insiste en que la Catedral no es únicamente un atractivo turístico, sino un bien religioso y patrimonial con una clara función pastoral, espiritual, social y educativa.
Junto a las entradas gratuitas, el sistema de precios contempla tarifas reducidas para colectivos como estudiantes de hasta 25 años, personas mayores de 65, personas con discapacidad entre el 33 % y el 65 %, y adultos pertenecientes a familias numerosas, con precios inferiores a la tarifa general tanto en la compra online como en taquilla. Estas medidas amplían el abanico de acceso y refuerzan el carácter inclusivo de la visita cultural.
Desde el Cabildo Catedral subrayan que los ingresos procedentes de las entradas generales se destinan mayoritariamente al fondo común diocesano, a labores de mantenimiento, restauración y conservación de un edificio de extraordinaria complejidad arquitectónica y funcional. En este sentido, la política de gratuidades no se plantea como una excepción, sino como una parte estructural del modelo de gestión del patrimonio de la Catedral de Sevilla.