La Catedral de Sevilla ha culminado recientemente la restauración del manto de la Virgen de los Dolores, una de las piezas textiles más relevantes conservadas en la Sacristía Alta de la Iglesia Colegial del Divino Salvador. La intervención ha permitido recuperar una obra de gran valor histórico y artístico, garantizando su correcta conservación y puesta en valor dentro del patrimonio sacro sevillano.
El manto, de autor anónimo y estilo barroco, está fechado entre los años 1750 y 1800. Realizado en terciopelo de seda negro, presenta una rica ornamentación bordada con hilos de oro, lentejuelas y canutillos, y se remata con un delicado encaje metálico perimetral. Sus dimensiones, aproximadamente 375 por 201 centímetros, evidencian la importancia ceremonial de la pieza.
Antes de la intervención, el manto presentaba diversas alteraciones derivadas del paso del tiempo y del uso, entre ellas una notable acumulación de polvo, deformaciones del tejido, roturas en el terciopelo, oscurecimiento de los bordados metálicos y daños en el encaje que comprometían su estabilidad y lectura estética.
Los trabajos han sido realizados por la especialista en textiles históricos Ana María Herrera Escobar, quien llevó a cabo una minuciosa limpieza controlada de la pieza, así como la retirada de intervenciones anteriores que distorsionaban su aspecto original. Asimismo, se procedió a la corrección de las deformaciones existentes y a la consolidación tanto de los tejidos como de los bordados.
La restauración incluyó también la reconstrucción puntual del encaje metálico, respetando las técnicas y materiales originales, y concluyó con el montaje definitivo del forro y del encaje, asegurando la estabilidad estructural del manto y su correcta presentación.
Con esta restauración, el manto recupera su integridad material y su riqueza ornamental, permitiendo una mejor lectura de sus valores artísticos y devocionales. La actuación refuerza, además, el conocimiento y el respeto por las técnicas textiles históricas, devolviendo a la pieza su presencia original dentro del culto y del contexto patrimonial de la Iglesia Colegial del Divino Salvador.


Una vez finalizada la limpieza, se procedió a la alineación de los tejidos y a la consolidación de las zonas deterioradas, reforzando las áreas con roturas o desgaste mediante soportes interiores que mejoran la estabilidad estructural del conjunto. Los encajes, por su parte, fueron reforzados con la incorporación de un soporte de tul en el reverso, garantizando su correcta conservación.
La intervención concluyó con la fijación de los hilos sueltos de los bordados y la colocación de nuevos forros en la saya y el manto, una actuación que asegura tanto la preservación a largo plazo de las piezas como su adecuada presentación.
Con esta restauración, la Catedral de Sevilla reafirma su compromiso con la conservación del patrimonio textil histórico, poniendo en valor la riqueza artística y devocional de los bienes vinculados al culto mariano.