Cada 25 de julio, la Iglesia celebra la solemnidad de Santiago Apóstol, patrono de España y solemnidad de precepto. Esta fecha ofrece también una ocasión para acercarse a la capilla dedicada al santo en la Catedral de Sevilla y descubrir el significado religioso de las obras que conserva.
En el interior de la capilla hay un cartel con un código QR a través del cual fieles y visitantes pueden acceder a una catequesis sobre Santiago Apóstol. El contenido permite conocer mejor su figura y comprender el sentido sagrado de las distintas piezas que forman parte de este espacio.
Uno de los discípulos más cercanos a Jesús
Santiago de Zebedeo, conocido como Santiago el Mayor, fue hermano del apóstol san Juan y uno de los discípulos más cercanos a Jesús.
Los Evangelios lo sitúan en algunos de los momentos fundamentales de la vida de Cristo, como la Transfiguración y la oración en el huerto de Getsemaní. Tras la Resurrección, permaneció unido a la primera comunidad cristiana y murió mártir en Jerusalén por orden de Herodes Agripa I, entre los años 41 y 44.
La solemnidad recuerda al discípulo que dejó su vida anterior para seguir a Cristo y que terminó entregando su propia vida por el Evangelio. La tradición cristiana lo reconoce como patrono de España.
Una capilla llena de historia
La capilla de Santiago se encuentra situada entre las capillas de Scalas y de San Francisco.

El retablo del altar fue realizado en 1663 por Bernardo Simón de Pineda y está presidido por una monumental pintura de Juan de Roelas, fechada en 1609, que representa al apóstol Santiago en la batalla de Clavijo.


La figura del santo, montado a caballo, domina una composición de gran fuerza visual vinculada a una de las representaciones más difundidas de Santiago en la tradición artística española.
En el ático del retablo se encuentra el lienzo del «Martirio de San Lorenzo», obra de Juan de Valdés Leal. La capilla reúne así trabajos de algunos de los grandes nombres del arte sevillano de los siglos XVII y XVIII.


Una vidriera dedicada a la conversión de san Pablo
La capilla está iluminada por una vidriera fechada en 1560 que representa la conversión de san Pablo.

La escena introduce en este espacio la historia de otro apóstol cuya vida quedó completamente transformada por su encuentro con Cristo. Se establece así un diálogo entre Santiago, llamado por Jesús junto al mar de Galilea, y Pablo, convertido cuando se dirigía a Damasco.
El sepulcro del arzobispo Gonzalo de Mena
En el centro de la capilla se encuentra, exento, el sepulcro del arzobispo Gonzalo de Mena, quien ocupó la sede arzobispal hispalense durante el último tercio del siglo XIV y murió en 1401.


La pieza posee un gran valor artístico y destaca por los temas representados en sus relieves, así como por la figura del prelado revestido de pontifical.
El sepulcro fue restaurado en 2017 y devuelto a su ubicación original, recuperando su presencia en el centro de la capilla.
Mirar el patrimonio desde la Fe
La solemnidad de Santiago Apóstol invita a detenerse ante una capilla en la que pintura, retablística, vidriera y escultura funeraria conservan siglos de historia.
Estas obras no fueron concebidas únicamente para ser admiradas. Nacieron para transmitir la fe, custodiar la memoria de la Iglesia y acercar a quienes las contemplan al mensaje del Evangelio.
La catequesis accesible mediante el código QR ayuda a profundizar en la figura de Santiago y a contemplar la capilla no solo como un conjunto de extraordinario valor artístico, sino también como un espacio de oración, evangelización y encuentro con la historia cristiana.