Ante la llegada del tiempo de Navidad, la vidriera número 67 «La Sagrada Familia», fechada a finales del siglo XVIII, ya puede contemplarse en la Capilla de Santa Ana una vez finalizada la restauración en los talleres de la empresa Glasmalerei; en ella encontramos la representación de San José y la Virgen María con el del Niño Jesús en brazos.
Como detalle anecdótico, observamos un cesto de costura de la Virgen en primer plano. Rematando el espacio y envuelto en varias guirnaldas con flores, contemplamos enmarcada al figura de un santo.
Entre otras patologías propias del paso del tiempo como vidrios fracturados, suciedad medioambiental y otras, esta pieza presentaba una ausencia poderosa de los rostros y ahora bajo un criterio reversible, se han superpuesto unos nuevos.
Su intervención garantiza la preservación de esta obra, respetando al máximo su integridad artística y material.





