La Catedral de Sevilla recuerda estos días el primer aniversario de la Coronación Pontificia de Santa María de la Antigua, patrona de Panamá. El 9 de septiembre de 2025, el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, presidió la misa solemne en la Catedral Basílica de Santa María la Antigua de Panamá, templo donde coronó a la Virgen en presencia del arzobispo de ese país, monseñor José Domingo Ulloa, y del deán de la Catedral de Sevilla, Francisco José Ortiz Bernal.




Las raíces históricas en la Catedral de Sevilla
La unión entre ambas Iglesias viene de muy atrás y nació dentro de la propia Magna Hispalensis. La devoción a la Virgen de la Antigua, cuya pintura de la época medieval se cuida y se reza en su capilla, fue la que llevaron los navegantes al continente americano. Gracias a esta fe, el 9 de septiembre de 1513 se fundó la diócesis de Santa María la Antigua del Darién, que fue la primera diócesis en Tierra Firme de toda América.
La cercanía con la exposición «Sedes Hispalensis: Fons Pietatis«
Antes de ser coronada en su país, la propia imagen de la Virgen de la Antigua de Panamá estuvo en la Catedral de Sevilla de una forma muy cercana y especial. La imagen viajó desde Panamá a Sevilla para pasar por el taller de su escultor y, poco después, se mostró al público en la gran exposición «Sedes Hispalensis: Fons Pietatis», organizada por el Cabildo de la Catedral con motivo del II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular. Su estancia en esta muestra permitió a miles de fieles contemplar de cerca a la patrona panameña antes de su regreso.

Una misma iconografía unida por la Fe
La relación entre ambas imágenes va más allá del nombre, compartiendo similitudes artísticas muy profundas. La hermosa talla de la patrona de Panamá mantiene los símbolos exactos del fresco medieval de nuestra Catedral: la Virgen sostiene una rosa blanca en su mano derecha como signo de pureza, mientras que en su brazo izquierdo acoge al Niño Jesús, quien lleva un pequeño pájaro entre sus manos. Estos detalles hacen que contemplar a la patrona panameña sea como mirar un reflejo vivo de la devoción nacida en esta Catedral.

Sevilla como cuna de la nueva e histórica talla
La relación de la patrona de Panamá con el arte de nuestra tierra sigue muy viva en la actualidad, habiendo jugado los talleres de la ciudad un papel fundamental. La hermosa imagen actual de la Virgen es una talla de madera realizada por el conocido escultor sevillano José Antonio Navarro Arteaga. Esta obra, nacida del corazón artístico de Sevilla, fue bendecida oficialmente en Roma por el Papa Benedicto XVI en el año 2012 antes de cruzar el Atlántico para convertirse en el centro de la devoción de todo un país.
Una corona labrada con la esencia de la Catedral de Sevilla
Además de la propia escultura, el broche artístico de su coronación pontificia también se fraguó en la ciudad. La Iglesia de Panamá confió en la centenaria tradición de la orfebrería local para encargar la presea de la Virgen al taller de Marmolejo. Realizada por Fernando Marmolejo Hernández y su hijo José Luis Marmolejo, la corona une en sus detalles artísticos elementos inspirados directamente en el propio retablo de la Virgen de la Antigua de la Catedral Sevilla, sirviendo como un hermoso puente visual y espiritual entre los dos países.

Un encuentro reciente junto a la Virgen de los Reyes
Esta fuerte unión se ha vuelto a sentir hace muy pocas semanas en Sevilla. Durante la Novena de la Virgen de los Reyes, monseñor José Domingo Ulloa, arzobispo de Panamá, fue el encargado de predicar en los cultos de la tarde.
En sus palabras ante el altar, monseñor Ulloa recordó con cariño la historia que une a ambas tierras y agradeció a Sevilla que compartiera hace siglos el regalo de la Fe a través de la Virgen de la Antigua, una devoción que hoy sigue dando frutos al otro lado del océano.



