La apertura de la urna de San Fernando cada 22 de agosto hunde sus raíces en una tradición establecida hace casi tres siglos. En 1729, la extraordinaria respuesta de los fieles ante la exposición del cuerpo incorrupto del Rey Santo llevó a autorizar cuatro aperturas anuales. Una de ellas quedó fijada el 22 de agosto, entonces octava de la Asunción. Las actas conservadas en el Archivo de la Catedral de Sevilla permiten hoy acercarse directamente a cómo quedó recogida aquella disposición
[Horarios de la apertura durante este sábado 22 de agosto]
El cuerpo incorrupto de Fernando III el Santo se conserva en la Capilla Real de la Catedral de Sevilla, a los pies de Nuestra Señora de los Reyes. Su actual urna de plata, uno de los grandes exponentes de la platería barroca sevillana, permite contemplar los restos del monarca en determinadas jornadas especialmente vinculadas a su memoria y a la historia de la propia Catedral.
La urna fue realizada por Juan Laureano de Pina, con la colaboración de Manuel Guerrero de Alcántara y Laureano Nicolás de Villalobos, en diferentes etapas entre finales del siglo XVII y comienzos del XVIII. Quedó completamente terminada en 1719, aunque habría que esperar una década para que acogiera definitivamente el cuerpo del Rey Santo.

Una tradición nacida de la devoción de los fieles
Para conocer el origen de las cuatro aperturas anuales hay que remontarse a 1729, durante la estancia de Felipe V y la familia real en Sevilla.
Aquel año tuvo lugar el solemne traslado del cuerpo de San Fernando a la nueva urna. Según un artículo de José Gámez Martín en el catálogo de la exposición Sedes Hispalensis: Fons Pietatis [ver catálogo], el rey dispuso que la procesión recorriera únicamente el perímetro de la Catedral. Ya entrada la noche, el cortejo regresó al templo y la urna permaneció abierta durante tres días para la veneración del pueblo.
La posibilidad de contemplar las reliquias incorruptas de Fernando III provocó una extraordinaria respuesta de los fieles. Gámez Martín vincula aquella acogida con la posterior disposición que permitió descubrir la urna en determinadas jornadas a lo largo del año.
El 30 de junio de 1729 se expidió en Cazalla una Real Cédula que permitía que fuera descubierta cuatro veces al año: 14 de mayo, 30 de mayo, 22 de agosto y 23 de noviembre. En todas estas ocasiones se debía, además, elevar una oración a Nuestra Señora de los Reyes.
¿Por qué el 22 de agosto?
Una de aquellas cuatro jornadas fue precisamente el 22 de agosto, señalado entonces como octava de la Asunción.
Su presencia entre las fechas establecidas en 1729 se inserta así en el ciclo festivo mariano y adquiere especial significado en la Capilla Real, donde la memoria de San Fernando se encuentra históricamente unida a Nuestra Señora de los Reyes.
La propia disposición reforzaba esta relación al establecer que, en cada una de las cuatro aperturas, se elevase una oración a la Virgen.
Por tanto, la apertura de la urna cada 22 de agosto no constituye una costumbre reciente: da continuidad a una práctica documentada desde 1729.

Imagen: San Fernando Guiado por el Ángel Ludovico Gimignani. 1660-1680. Catedral de Sevilla
Cuatro fechas para venerar al Rey Santo
Las cuatro jornadas establecidas fueron:
14 de mayo. En recuerdo de la traslación del cuerpo de San Fernando a la nueva urna.
30 de mayo. Festividad de San Fernando, coincidente con el aniversario de su muerte en 1252.
22 de agosto. Octava de la Asunción.
23 de noviembre. Festividad de San Clemente y aniversario de la conquista de Sevilla por Fernando III en 1248, jornada estrechamente vinculada también a la histórica procesión de la espada y el pendón del Rey Santo.
La ficha catalográfica de la propia urna recoge igualmente estas cuatro jornadas como las fechas tradicionales en las que puede contemplarse el cuerpo de San Fernando.
Las actas de 1729: el testimonio conservado en el Archivo de la Catedral
Junto al relato histórico recogido en el catálogo, la documentación conservada en el Archivo de la Catedral de Sevilla permite acudir directamente a las fuentes de aquel año.
Uno de los fragmentos facilitados, correspondiente a la hora número 153 recto, deja constancia de la apertura y lectura de la disposición real que autorizaba la exposición pública del cuerpo del Rey Santo.
Hoja número 153 recto
En el documento puede leerse:
[…] y habiéndose abierto un pliego de su Majestad y leídolo yo el infrascrito se vio que contenía una Cédula Real por la cual su Majestad concede su Real permiso y licencia a los señores Capellán Mayor y Capellanes de esta Real Capilla para exponer a la pública veneración descubierto el santo cuerpo del señor Rey San Fernando cuatro días en cada un año que son el treinta de mayo, el día de San Clemente, el día octavo de la Asunción y el catorce de mayo en que se trasladó a las nuevas urnas y dicha cédula venía acompañada de carta del secretario del patronato […]”.
En el margen 153 recto: Cédula de su Majestad para que se pueda descubrir cuatro veces al año el cuerpo del santo Rey en los tres días primeros que propuso la capilla y el cuarto que añadió su Majestad en memoria de la traslación como más largamente consta de la citada cédula.

Imagen: Archivo de la Catedral de Sevilla. Fondo Capilla Real. Libro de actas capitulares. Libro 10. Hoja 153 recto
Hoja número 151 vuelto: «Conformándose con lo que se tenía propuesto la Capilla»
Un segundo fragmento, correspondiente a la hoja número 151 vuelto, aporta otro elemento para conocer la tramitación de aquella decisión.
El acta recoge la información llegada desde Madrid acerca de la consulta relativa al descubrimiento del cuerpo del Santo Rey. En el pasaje puede leerse:
“En este Cabildo se dio parte de lo que avisaba el Agente de Madrid, diciendo que su Majestad había despachado la consulta de la cámara en orden al descubierto del cuerpo del Santo Rey, conformándose con lo que tenía propuesto la Capilla y añadiendo su Majestad cuatro días que es el en que se hizo la 152 recto translación del dicho santo cuerpo a las nuevas urnas […]”.
En el margen de 151 vuelto: “Avisa el Agente de Madrid que el Rey manda se descubra cuatro veces al año el cuerpo del santo Rey.”

Imagen: Archivo de la Catedral de Sevilla. Fondo Capilla Real. Libro de actas capitulares. Libro 10. Hoja 151 vuelto
La expresión permite conocer directamente cómo quedó consignada en el acta la intervención de la Capilla Real en el proceso previo a la resolución. La documentación archivística aporta así una nueva vía para aproximarse a la disposición que acabaría regulando las aperturas anuales de la urna.
Una tradición de 1729 que continúa viva
La extraordinaria veneración que siguió al traslado del cuerpo de San Fernando a su nueva urna tuvo continuidad en la autorización de cuatro jornadas anuales para su exposición. Entre ellas quedó el 22 de agosto, octava de la Asunción, junto al 14 y 30 de mayo y el 23 de noviembre.
La propia estructura de la urna permite esta veneración excepcional. Está formada por dos cajas de plata independientes: una interior, con paredes de cristal, donde reposan los restos de San Fernando, y otra exterior abatible que permanece habitualmente cerrada.
Su decoración desarrolla además un amplio programa dedicado a la vida del monarca y a su relación con Sevilla. Entre las escenas representadas figuran la revelación al rey ante las puertas de la ciudad, la aparición de la Virgen de Valme a San Fernando y la rendición de Sevilla. En la parte superior, dos ángeles flanquean una corona real nimbada que alude a la doble condición de rey y santo de Fernando III.
Cada 22 de agosto, por tanto, la apertura de la urna vuelve a hacer visible una tradición cuyos orígenes están documentados en 1729 y que permanece estrechamente vinculada a la veneración de San Fernando y a Nuestra Señora de los Reyes.
Fuentes
Archivo de la Catedral de Sevilla, documentación de 1729 relativa al descubrimiento del cuerpo de San Fernando. Fondo Capilla Real. Libro de actas capitulares. Libro 10 ff. 151v y 153r.
Gámez Martín, José, «Soberana de alegría, promesa en blanco bordada. Nuestra Señora de los Reyes, Madre y Patrona de Sevilla. Algunos hitos de su devoción», en Sedes Hispalensis: Fons Pietatis, vol. I, Cabildo Catedral Metropolitano de Sevilla, Sevilla, 2025, especialmente pp. 33-38; y ficha catalográfica «Urna relicario de San Fernando, 1685-1701, 1717-1719», pp. 124-125.