Hoy 26 de mayo conmemoramos la festividad de San Felipe Neri (Florencia, 1515 – Roma, 1595), una de las figuras más queridas de la Iglesia Católica. Reconocido como el «santo de la alegría», su legado como sacerdote, apóstol de la caridad y maestro espiritual sigue siendo una invitación actual a vivir la fe con sencillez, cercanía y esperanza.
En la Catedral de Sevilla se custodia una escultura de su imagen atribuida al maestro barroco Pedro Duque Cornejo. Una obra artística que ayuda a recordar el testimonio y el profundo amor a la Iglesia de este santo.