Hoy, 21 de enero, la Iglesia celebra la memoria de Santa Inés, virgen y mártir. Esta festividad invita a detenerse ante una de las representaciones de la Santa, ubicada en la Capilla de Scalas de la Catedral.
La obra, una tabla anónima de hacia 1528, nos muestra a Inés con una expresión de paz, sosteniendo la palma, que simboliza su victoria espiritual a través del martirio.
En su regazo aparece el cordero, el elemento más característico de su iconografía. Este animal no solo hace referencia a la similitud fonética entre su nombre en latín (Agnes) y el cordero (agnus), sino que representa la inocencia y la entrega absoluta a Dios, valores centrales en la vida de la joven mártir.
En una jornada como hoy, la figura de Santa Inés nos recuerda la fortaleza de la fe frente a la adversidad y la importancia de mantener la pureza de corazón.