Este 31 de julio, la comunidad diocesana y la Iglesia universal conmemoran la festividad de San Ignacio de Loyola (1491-1556), una de las figuras más influyentes de la Reforma Católica del siglo XVI y fundador de la Compañía de Jesús. Su profunda espiritualidad y su modelo de vida continúan siendo un faro de fe, cultura y servicio en nuestros días.
Un legado que transforma la Iglesia
Iñigo de Loyola, tras una intensa conversión espiritual, desarrolló una forma única de buscar y encontrar a Dios en todas las cosas. Este camino dio origen a sus célebres Ejercicios Espirituales, un método de oración, meditación y discernimiento que ha guiado a millones de personas hacia la conversión personal.
Hoy en día, sus miembros —conocidos como jesuitas— mantienen viva esta misión en ámbitos clave como la educación, las misiones y la promoción cultural. Además, por su pasado soldado y su método de introspección, San Ignacio es reconocido universalmente como patrono de los ejercicios espirituales, los retiros y también de quienes sirven en las Fuerzas Armadas.
Arte e historia en la Sacristía Mayor
Con motivo de esta efeméride, invitamos a todos los fieles y visitantes a adentrarse en la riqueza patrimonial de nuestra Catedral. En el interior de la Sacristía Mayor, el templo resguarda una magnífica pieza devocional y artística titulada «Visión de San Ignacio de Loyola».
Esta pintura, que data aproximadamente del año 1600, está atribuida al destacado pintor renacentista Alonso Vázquez, uno de los maestros que contribuyó a la transición hacia el naturalismo en la escuela sevillana.

El misterio místico de la obra
El lienzo plasma con gran delicadeza una de las visiones místicas más trascendentales de la vida del santo: el encuentro celestial donde se le aparece Dios Padre acompañado de Jesucristo cargando con la Cruz. Esta escena, que evoca el famoso pasaje místico de la capilla de La Storta, simboliza el profundo cristocentrismo que define la espiritualidad ignaciana y el mandato de servir bajo la bandera de Cristo.
Te invitamos a aprovechar esta jornada festiva para visitar la Catedral, detenerte ante esta joya artística y dedicar un momento a la reflexión e inspiración a través de la mirada de San Ignacio.