Los trabajos de restauración del retablo de Nuestra Señora de la Asunción de Durango afrontan ya su fase final tras diez meses de intervención especializada. La actuación ha permitido recuperar parte del esplendor original de esta importante obra barroca.
El proyecto se inició ante el visible deterioro que presentaba el conjunto artístico, con el objetivo de realizar una diagnosis exhaustiva sobre su estado de conservación y definir los criterios de intervención necesarios para garantizar su preservación futura. Los estudios desarrollados han permitido obtener una aproximación detallada a las características técnicas de la obra, así como identificar los principales agentes de deterioro que afectaban al retablo.
Entre los daños detectados destacaban importantes pérdidas y levantamientos de la preparación policromada, con un elevado riesgo de desprendimiento en diferentes zonas del conjunto. Las alteraciones se concentraban especialmente en el ático y parte del segundo cuerpo del retablo, zonas afectadas por problemas de humedad y variaciones térmicas procedentes del muro norte y del entorno del Patio de los Naranjos.



La intervención ha priorizado la recuperación del carácter original del retablo y la restitución de su lectura visual y simbólica. Los trabajos han sido ejecutados por los especialistas Manuel Pedro Franco Rufino y Patricia Iglesias Orta, quienes han desarrollado las labores de conservación y restauración.




Esta importante intervención patrimonial se enmarca dentro de las actuaciones continuas de conservación preventiva y restauración que el Cabildo de la Catedral sufraga íntegramente gracias a los recursos generados por la visita cultural del templo. Con esta actuación, el retablo de Nuestra Señora de la Asunción lucirá en todo su esplendor recuperando así su valor artístico y patrimonial.
