El Cabildo de la Catedral de Sevilla ha programado una restauración en la imagen de Nuestra Señora de las Aguas y el Niño, que recibe culto en la Iglesia Colegial del Divino Salvador. Esta actuación se enmarca dentro de las labores habituales de conservación preventiva de su patrimonio histórico-artístico.
La imagen de la Virgen, la más antigua de entre las devociones marianas de la Iglesia Colegial del Divino Salvador de Sevilla, está datada en el siglo XIV. De estilo gótico, presenta encarnaduras al óleo y dorados en el cabello, al igual que la figura del Niño, incorporada en el siglo XVI. Ambas esculturas responden al modelo de bulto redondo tipo maniquí y alcanzan unas dimensiones de 178 cm en el caso de la Virgen y 67 cm en el del Niño.
La intervención tiene como objetivo garantizar la adecuada preservación de esta emblemática talla y prevenir posibles alteraciones derivadas tanto del paso del tiempo como del intenso uso devocional que experimentó en épocas anteriores. Los trabajos estarán supervisados por la conservadora de patrimonio del Cabildo Catedral y serán ejecutados por el especialista en restauración Enrique Gutiérrez Carrasquilla, quien realizará asimismo el estudio técnico y la documentación fotográfica completa del proceso.
Con carácter previo al inicio de la restauración, se han realizado un estudio con técnicas médicas de imagen (rayos X y TAC) en el Centro Médico Dr. Arduán. Este procedimiento permite conocer en profundidad la estructura interna de la obra —desde el número de piezas que la componen y su sistema constructivo hasta la presencia de elementos añadidos o metálicos—, así como evaluar el estado biológico de la madera ante posibles ataques de insectos xilófagos o proliferación de hongos, facilitando el examen de zonas hasta ahora inaccesibles.
Las labores de conservación se prolongarán aproximadamente ocho meses. Con esta intervención, la Catedral de Sevilla consolida su compromiso permanente con la preservación y el cuidado riguroso de su patrimonio sacro, asegurando la transmisión de una de sus devociones más queridas a las generaciones futuras.


