Visitar la Catedral de Sevilla es entrar en un templo vivo y recorrer, en una misma experiencia, la Catedral y la Giralda. Una pequeña planificación ayuda a disfrutar mejor del patrimonio, organizar la subida a la torre y adaptar el recorrido a las necesidades de cada visitante
Entrada general: Catedral, Giralda y el Divino Salvador
La entrada general permite visitar la Catedral y la Giralda e incluye también el acceso a la Iglesia Colegial del Divino Salvador. El recorrido comienza por la torre alminar, que tiene un control de acceso propio. Tanto la Catedral como la Giralda cuentan con aforo limitado.
La hora que aparece en la entrada es la hora de acceso. Para facilitar la organización, se recomienda llegar a la puerta correspondiente con 10 minutos de antelación. Una vez validado el billete, no es posible salir del recinto y volver a entrar con la misma entrada.
Visita cultural gratuita para personas nacidas y residentes en la provincia de Sevilla
La visita cultural a la Catedral y la Giralda es gratuita para las personas nacidas o residentes en la Archidiócesis de Sevilla, que comprende Sevilla capital y su provincia. Esta gratuidad está disponible durante el horario habitual de visita cultural y es necesario acreditarla mediante un documento oficial.
También pueden acceder gratuitamente:
• Los menores de hasta 13 años acompañados por una persona adulta.
• Las personas con una discapacidad igual o superior al 65 %. En caso de necesidad debidamente justificada, también puede beneficiarse un acompañante.
• Las personas desempleadas de nacionalidad española.
Además, en los domingos no festivos existe una franja de visita pública gratuita, de 16:30 a 18:00, con aforo limitado y reserva previa por internet.
La Catedral no es únicamente un destino para quienes visitan Sevilla. Es la primera iglesia de la Archidiócesis y un patrimonio estrechamente vinculado a la historia, la fe y la identidad de los sevillanos.
Consultar condiciones y reservar entradas gratuitas: Horarios y tarifas.

Imagen: acceso por la puerta «del lagarto»
Horarios: compruébalos antes de venir
Como orientación general, la visita cultural se organiza en los siguientes horarios:
- De lunes a sábado: de 11:00 a 18:00.
- Domingos: de 14:30 a 18:00.
Los horarios de último acceso y de la Giralda no son idénticos durante todo el año. Entre el 1 de septiembre y el 25 de octubre, el horario de visita es de 11:00 a 18:00; a las 18:00 cierran la taquilla y el acceso a la Giralda.
En julio y agosto se aplica un horario especial relacionado con el culto a la Virgen de los Reyes:
- De lunes a sábado: de 09:30 a 18:00, con cierre de accesos y de la Giralda a las 17:00.
- Domingos: de 12:30 a 18:00, con cierre de accesos y de la Giralda a las 17:00.
Las celebraciones litúrgicas y los actos de culto pueden provocar cambios puntuales. Antes de desplazarte, consulta los horarios y tarifas actualizados y el calendario mensual de actividades publicado en la web.
También puedes revisar las novedades en la sección de Noticias.

Imagen: acceso por la puerta de San Cristobal o «del Príncipe»
Reserva unos 90 minutos
La visita completa dura aproximadamente 90 minutos. Es una estimación útil para organizar el día, no un límite rígido de permanencia. Si quieres detenerte en las capillas, observar las obras con calma o realizar la subida a un ritmo pausado, conviene dejar algo más de margen antes del cierre.
¿Por dónde se accede?
El acceso depende de cómo hayas adquirido la entrada:
• Entradas compradas en línea: Puerta del Lagarto.
• Entradas compradas en taquilla: Puerta de San Cristobal, también conocida como “del Príncipe”.
La compra anticipada por internet es la opción recomendada. Utiliza siempre la venta oficial de entradas para evitar problemas con vendedores o intermediarios no autorizados.

La subida a la Giralda: antes de empezar
La subida es peatonal y discurre por 34 rampas y 17 escalones. El ascenso interior alcanza unos 80 metros, una altura aproximada equivalente a un edificio de 25 plantas. Durante la subida y la bajada hay que mantenerse a la derecha para facilitar la circulación.
Por razones de seguridad, no pueden subir personas con movilidad reducida ni acceder sillas de ruedas o carritos de bebé.
Tampoco está permitido el ascenso a mujeres embarazadas. La visita a la torre no se recomienda a mayores de 70 años, salvo bajo su responsabilidad, ni a personas con vértigo, claustrofobia, anemia, tendencia al mareo, problemas cardiacos o respiratorios.
No se permite subir con maletas, bolsas voluminosas ni mochilas medianas o grandes. La Catedral no dispone de consigna, aunque pueden utilizarse empresas cercanas que ofrecen este servicio. En el caso de los carritos de bebé, el personal auxiliar de seguridad indicará dónde depositarlos durante la subida.

Si no puedes subir a la torre
La Catedral continúa acogiendo culto, oración y celebraciones. Por eso se pide mantener un tono de voz bajo, evitar carreras y aglomeraciones y respetar siempre las zonas reservadas. La Capilla Real está dedicada exclusivamente al culto y la oración y no forma parte del recorrido cultural.
La indumentaria debe ser decorosa: los hombros deben permanecer cubiertos y no se permiten prendas sin mangas, escotadas o transparentes, ni pantalones o faldas extremadamente cortos. No está permitido fumar ni comer dentro del recinto. Las fotografías con trípode requieren acreditación previa.
Puedes consultar todas las indicaciones de acceso, seguridad y conducta en las normas de la visita cultural.

Una última comprobación antes de salir
Revisa el horario del día, confirma la puerta de acceso y lleva la documentación necesaria si tu entrada es reducida o gratuita. Los menores de 14 años deben ir acompañados por una persona adulta. Llegar tarde o no presentar la acreditación exigida no da derecho a reembolso.
Una visita para mirar, comprender y respetar
Recorrer la Catedral de Sevilla es acercarse a siglos de arquitectura, arte y fe en un edificio que conserva plenamente su misión religiosa. Llegar con la información preparada permite dedicar el tiempo a lo importante: contemplar el conjunto, descubrir sus espacios y vivir la visita con respeto.